Blanquito y el unicornio dorado

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Queremos compartir con ustedes la historia de Blanquito y el unicornio dorado, escrita por Paz Rodriguez, el cuento que fue seleccionado como ganador por nuestro reconocido jurado Mauricio Paredes

“De los corazones de los niños que creen en la magia, nace el mundo de la imaginación. En sus sueños vivían todo tipo de seres mágicos, estaban las pequeñas y graciosas hadas con sus alas plateadas, los sabios centauros guerreros que protegían los bosques místicos, los dragones multicolores de las altas montañas, los amigables duendes del bosque y entre estos, otros seres alzaban el imponente reino de los unicornios. Su rey era el unicornio dorado, guardián de todos sus habitantes. En este reino habían unicornios de todos los tamaños y colores, los habían amarillos, rojos, celestes, rosados, morados, verdes todos los colores que la imaginación pudiese crear y entre todos estos estaba Blanquito, un pequeño unicornio sin un color propio, sólo un radiante y puro blanco.

Desde pequeño Blanquito se preguntaba porque todos sus amiguitos unicornios tenían hermosos colores y él sólo un aburrido unicornio blanco, sin embargo, a medida que iba creciendo y gracias al incondicional amor de sus padres y sus amigos fue sintiéndose cada vez más a gusto, cómodo y feliz dándose cuenta que su color propio era el blanco, ¡le servía para muchas cosas! para camuflarse en la nieve, para distinguirse entre los colores de sus amigos unicornios, para centellar cuando los rayos de sol tocaba su cuerpo, para que mamá unicornio supiera cuando tenía alguna manchita y para muchas otras cosas. Así disfrutaba su vida Blanquito, amando su color blanco, jugando con sus amigos, paseando en la naturaleza del mundo de la imaginación.

Imagen2 (1)Pero un día, una nube oscura apareció a lo lejos y comenzó a cubrirlo todo, ¡era la imaginación de un niño que se estaba extinguiendo porque ya no soñaba!, sólo jugaba sin parar con su video juego. El niño ya no salía al parque, no jugaba con sus amigos ni con su mascota, no leía cuentos… su imaginación iba desapareciendo y estaba perdiendo su mundo mágico interior. La nube iba avanzando y los seres mágicos comenzaron a desaparecer poco a poco, un día llego al reino de los unicornios y su rey, el unicornio dorado, fue a enfrentarse a la nube oscura. Después de un día, la nube oscura volvió a avanzar y no se supo más del rey unicornio dorado. Los unicornios de colores ,sin su rey, perdían la esperanza pero Blanquito que toda su vida había luchado por encontrar lo bueno en lo malo eligió no rendirse. Blanquito decidió salvar al rey y devolver la imaginación al niño.

Blanquito no sabía qué hacer, pero sabía a quien podía pedir ayuda. Recorrió los senderos hacia las altas montañas donde vivían los sabios dragones y estos le dijeron “Debes buscar la manera de llegar a la nube que oscurece la imaginación del niño, solo iluminándola desaparecerá y volverán a aparecer los sueños. El pequeño unicornio emprendió el largo viaje, decidió viajar a través de las montañas nevadas para camuflarse en la nieve, así la nube oscura no lo vio venir y quedo sorprendida al encontrarse frente a frente con el pequeño unicornio blanco. ¿Qué haces aquí unicornio? ¿por qué vienes a despertarme? le dijo la nube negra a Blanquito. Vengo a salvar la imaginación del niño… ¡y a nuestro rey el unicornio dorado¡ le dijo Blanquito. No podrás pasar… ¡te cubriré con mi nube y desaparecerás!… le dijo la nube oscura y cubrió a Blanquito. Blanquito se asustó, pero pensó en todos sus seres queridos y su corazón se reforzó con su amor y comenzó a resplandecer cada vez con más fuerza. La nube oscura comenzó a retroceder y desaparecer ante tan radiante color. Blanquito se vio en el sueño del niño y les recordó a sus amigos, los parques, las tardes en bicicleta, los cuentos que leía junto a sus papás.

Cuando el niño despertó, sintió ganas de salir a jugar al parque con sus amigos, ganas de hacer deporte y de jugar con su perrito Jack, en su casa quedo abandonado el video juego. El mundo de la imaginación comenzó lentamente a recuperarse. Cuando Blanquito logró regresar vio que todos sus amigos lo estaban esperando, incluso el rey dorado de los unicornios. Todos agradecieron a Blanquito lo que había hecho, el pequeño unicornio siempre supo que todo ser tiene un propósito y que cada color es único. En agradecimiento por la valentía de Blanquito, todos los unicornios hicieron brillar sus cuernos, creándose un puente multicolor que rodeo a Blanquito y su cuerno se volvió dorado, como el color del rey unicornio y su cola quedo de un hermoso color arcoíris multicolor. Desde entonces se convirtió en el guardián de los sueños de los niños para que sigan creyendo en la magia”

Queremos agradecer a todas las personas que nos enviaron su cuento para el concurso #UnCuentoParaDormirMejor y las invitamos a continuar muy atentos a nuestras redes sociales.

 

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